9 de noviembre de 2011

OH DIOS!as Comparaciones

Esas pequeñas grandes diferencias que existen entre lo que desearíamos decir cuando hablamos (entre paréntesis y cursiva) y lo que en realidad decimos…


El:
¿Qué hacés desaparecida? ¿En qué estás?

Ella:
(¿Yo? La última vez que VOS me mandaste un mensaje hiciste colapsar el sistema Blackberry a nivel mundial ¿¡¿Desaparecida YO?!?)
Eyyyyy… ¿Cómo andas tanto tiempo?

El:
Todo bien, laburando, estudiando, noviando…

Ella:
(Ya sé que estás noviando, ¿por qué te pensas que dejamos de hablar?)
Veo que todo bien, que bueno

El:
Si, no me puedo quejar, ¿y vos?

Ella:
(Ya se que me hablás porque necesitas algo, cortemos con las vueltas)
También, estudiando, trabajando mucho, solteriando… Impecable.
(Debería haber enfatizado más lo de la soltería)

El:
A full… ¿Y qué te pasa que estás tan desaparecida?

Ella:
(¡Que estás de novio me pasa, tarado!)
Estoy con muchas cosas, nada más

El:
Buena onda… Escuchá, te quería preguntar algo. ¿Viste que el año pasado me ayudaste a elegir unos regalos?

Ella:
(¿Te ayudé a elegir? ¡¡¡CARADURA!!! ¡¡¡Fui a elegirlos y comprarlos por vos!!!)
Si, obvio que me acuerdo

El:
Bueno, nada, pensé que capaz me podías dar una mano de nuevo…

Ella:
(¿Y por qué me lo pedís a mí? Pedile ayuda al gato ese rubio, que para eso es tu novia)
Uhhh… Estoy complicada… ¿Para cuando los necesitas?

El:
Y… para el finde que viene… ¿Muy complicada estas? Te juro que es un ratito, nada más…

Ella:
(¿Y tu novia no te puede dedicar ese ratito?)
Es que estoy ensayando todas las tardes… Lo veo complicado… No se, de última llamame el día que quieras ir, a ver si me puedo desocupar…



En síntesis, una imbécil total.
Cuánto más claro sería todo si dejara de ser, alguna vez, tan políticamente correcta…

No hay comentarios.:

Publicar un comentario